La cocina de aprovechamiento o “trash-cooking” está de moda

La cocina de aprovechamiento o “trash-cooking” está de moda
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La cocina de aprovechamiento o “trash-cooking” está de moda

Todos hemos oído alguna vez en nuestra casa que: ¡Aquí no se tira nada! Y es que la cocina de aprovechamiento no es una nueva tendencia culinaria rocambolesca, sino que es algo que se ha hecho toda la vida y que en muchas casas hemos dejado de hacer durante las épocas de abundancia.

Ahora está de moda, y se el conoce bajo el nombre de “trash-cooking”, o lo que es lo mismo “cocina–basura”. El origen de esta práctica proviene de la cocina oriental, dónde es normal el consumo del producto en su totalidad y el aprovechamiento integral de los alimentos. Es una labor muy practicada por los restaurantes desde los inicios de la crisis.

 

¿Qué es el trash cooking?

El trash cooking es una técnica de cocina que consiste en emplear las sobras de comida o cocinar con las mermas que habitualmente quedan en una casa o un restaurante. Se trata de inventar nuevas recetas con lo que nos ha sobrado del día anterior o aprovechar partes que antes se tiraban.

No sólo se cocinan restos de comida como recortes de carnes asadas y verduras, también ingredientes que antes se descartarían como vísceras de pescado, hígados, pieles de naranja o cáscara de patata entre otros.

Aprovechar al máximo la comida y no tirar nada, en eso consiste la cocina de aprovechamiento.

 

El gran descubrimiento: las croquetas

Las croquetas son el claro ejemplo de trash-cooking. Su origen proviene de Francia de mediados del siglo XVIII, época en la que primaba la necesidad y abundaba la harina. Los cocineros de esta época juntaron los restos sobrantes de carne con la abundante harina para hacer frente a la necesidad.

A España llegan los primeros indicios a principios del siglo XX, según testimonio de Emilia Pardo Bazán, dónde se elaboraban las croquetas de pollo o vaca.

Con el paso de los años, la innovación y la creatividad propiciaron la llegada de nuevas recetas. Poco a poco se fueron utilizarando cada vez más alimentos para acompañar a la rica bechamel: tanto sobras de pescado como de verduras o frutas. A día de hoy ya es un plato muy reconocido de la gastronomía española y un imprescindible en los hogares. Y aunque son muchos los que se siguen decantando por las tradicionales croquetas de jamón o de carne, ya se cocinan con todo tipo de alimentos sobrantes. 

 

Croquetas

 

Un montón de ricos caldos

Una de las normas presentes en toda cocina gallega es la utilización de caldos a la hora de elaborar guisos, purés o cremas. Y es que un fumet o un caldo, hacen que todo lo que cocinamos multiplique su sabor. Los alimentos más utilizados son las espinas y vísceras del pescado y los huesos del pollo.

Simplemente debes cocer en agua a fuego muy lento los restos durante 30-40 minutos. Cuanto más lento cocines, más sabor conseguirás. Por último, sólo tienes que colarlo utilizando un paño de algodón o gasas. Puedes congelarlo y utilizarlo días más tarde, o utilizarlo directamente.

Nuestra recomendación es que utilices el fumet de pescado para la paella, la sopa de marisco y salsas que acompañan a los pescados. Mientras que el caldo de pollo te vendrá genial para tus cremas y purés de verduras, incluso para las salsas de verduras que acompañan a todo tipo de guisos y estofados de carne.

 

Caldo

 

Mix de peladura de verduras

¿Restos de verduras que terminan en la basura? ¡El trash-cooking te ayuda a aprovecharlos con nuevas y saludables formas de cocinarlos! 

Peladura de calabacín

Sirve como guarnición de cualquier carne o pescado. Incluso para decorar nuestros platos, como se puede apreciar en los restaurantes.

Tan sólo tienes que cortar la peladura de calabacín en tiras finas y saltearlas con ajo, aceite de olive y sal.

Tallos de acelga y espinacas

Solemos tirar siempre los tallos de las verduras pero con la cocina de aprovechamiento está prohibidísimo. ¡Están riquísimos!

Para cocinarlos, tienes que lavarlas las acelgas y las espinacas muy bien. Después, cocerlas con limón. Una vez cocidas, enfriar con agua y hielo. Por último, aliñar con aceite de oliva, agua y pimentón.

Variado de verduras

Un trozo de pimiento rojo, otro de remolacha, media patata, medio calabacín,… ¡Puedes hacer riquísimos y saludables chips de verduras!

 

Chips de piel de patata

Muchos cocinan las patatas fritas y cocidas con piel. Para aquellos que no lo hagáis, aquí os dejamos esta saludable receta de chips de piel de patata…

 

Piel patata

 

Ingredientes: 

  • Piel de patata (cortarla algo gruesa)
  • Una cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • Un diente de ajo
  • Tomillo a gusto
  • Orégano a gusto
  • Romero a gusto
  • Un poco de pimentón
  • Un poco de sal

Elaboración de los chips de piel de patata

1- Precalentamos el horno a 210°C.

2- Lavamos bien las pieles y las secamos con un paño de cocina.

3- Colócamos las pieles en una bandeja para horno. Aliñamos con el aceite de oliva y condimentamos con la mezcla de las especias. Removemos para que se distribuyan bien.

4- Horneamos durante 20/30 minutos hasta que estén doradas. Remover de vez en cuando las peladuras para que se hagan por todos los lados igual.

5- Retiramos del horno y ya podemos disfrutar de los chips de piel de patata que acompañaremos con una salsa de tu elección (salsa de tomate, curry, crema agria con cebollino,…etc).

 

¡El pan no se toca!

Es difícil calcular la cantidad de pan que debemos comprar todos los días para que nunca te sobre. Además al día siguiente ha perdido todo su sabor y se queda muy blanco. Por suerte, hay un montón de recetas para aprovecharlo.

Desde las torrijas a la leche frita, las migas o el pudín, hay numerosos postres que se pueden elaborar simplemente con el pan de ayer añadiéndolo solo unos cuantos ingredientes más. Y si no estamos para postres, pan rallado, claro: se deja secar en pan en el horno ¡y listos! 

Y, puestos a combinar, a la crema de verduras que hemos preparado con las peladuras le vendrían muy bien unos picatostes…

 

Cáscaras de limón

Las cáscaras de los cítricos son el producto perfecto para caramelizar, deshidratar y aromatizar azúcar. Utiliza la del limón para tus platos y postres o bebidas, como el roscón o el té.

 

Ralladura de Limón Terras de Miranda

 

Salsas de queso

Los restos de quesos que van quedando siempre en la nevera jamás deben ir a la basura aunque estén escamados o algo duros. Cortalos en daditos muy finos, rallalos y ponlos, por ejemplo, sobre una pizza, incorporalos a una crema de verduras o derritelos junto a una hamburguesa.

Otra opción es elaborar una salsa de quesos para acompañar una carne roja o un plato de pasta. 

 

¿Qué te ha parecido la cocina de aprovechamiento? ¿Ya la conocías?

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